En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso. Todas las alabanzas pertenecen a Allah, Señor de los mundos. Testifico que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Allah, y que Muhammad ﷺ es Su último Profeta y Mensajero.
La sura Al-‘Asr encierra una de las enseñanzas más profundas del Islam: el ser humano vive en pérdida salvo quien fortalece su fe, realiza buenas obras y persevera con paciencia. Una reflexión sobre el tiempo, el corazón y la responsabilidad espiritual del creyente.
El ser humano y la pérdida del tiempo en el Islam
Que Allah acepte nuestro ayuno, nuestras oraciones y nuestras buenas obras.
Seguimos reflexionando sobre el Noble Corán y, en esta ocasión, nos detenemos en la sura Al-‘Asr, la sura del tiempo:
«Por el tiempo. Ciertamente, el ser humano está en perdición, excepto quienes creen, realizan buenas obras, se aconsejan mutuamente la verdad y se recomiendan mutuamente la paciencia».
Sura Al-Asr, capítulo 103 del Corán
Allah jura en numerosas ocasiones por elementos de Su creación. En algunas suras jura por el sol, por la luna o por la noche. Aquí, Allah jura por el tiempo. Y cuando Allah jura por algo, es porque aquello posee una enorme importancia.
El tiempo es una de las mayores bendiciones y, al mismo tiempo, una de las pruebas más difíciles para el ser humano. La vida pasa con rapidez. Los años transcurren sin que apenas nos demos cuenta. Y Allah nos recuerda que la persona vive en pérdida, salvo quien reúne cuatro cualidades fundamentales: la fe, las buenas obras, el consejo sincero y la paciencia.
La fe como fuerza interior
La fe, al-imán, no permanece siempre igual. A veces aumenta y otras disminuye. El creyente debe observar constantemente el estado de su corazón y preguntarse:
¿Cómo puedo mantener mi fe elevada y evitar que disminuya?
La fe es el motor espiritual del creyente. Es aquello que le impulsa a levantarse para la oración del alba en una mañana fría de invierno. Es la energía que mueve al musulmán a obedecer a Allah, a realizar buenas obras y a mantenerse firme cuando aparecen las dificultades.
La fe aumenta mediante la obediencia, la adoración y las buenas acciones. Y disminuye cuando el ser humano cae en el pecado o abandona el esfuerzo espiritual.
El corazón también necesita alimento
Así como una persona fortalece su cuerpo mediante ejercicio y disciplina, el alma también necesita cuidado y entrenamiento.
Quien acude al gimnasio, se esfuerza y mantiene hábitos saludables termina fortaleciendo su cuerpo. Del mismo modo, el corazón necesita alimento espiritual: oración, recuerdo de Allah, lectura del Corán, caridad y actos sinceros.
Si el creyente abandona ese esfuerzo, su fe se debilita. Y cuando la fe se debilita, la persona corre el riesgo de convertirse en una de aquellas que viven en pérdida.
Por eso el musulmán debe dedicar tiempo al cuidado de su interior. No basta con atender únicamente las necesidades materiales; el espíritu también necesita atención.
El creyente como ejemplo ante los demás
Allah menciona después:
«Y se aconsejan mutuamente la verdad».
La verdad aquí hace referencia al Islam, a la fe y a la rectitud. Cada musulmán representa, de algún modo, la imagen del Islam ante quienes le rodean.
Todo creyente es un embajador del Islam, aunque no sea consciente de ello.
Por eso debemos esforzarnos en mejorar nuestro comportamiento, nuestro carácter y nuestra manera de tratar a las personas. No es algo fácil, pero forma parte de la responsabilidad del creyente.
La mejor invitación al Islam muchas veces no se realiza únicamente con palabras, sino mediante la conducta: la honestidad, la misericordia, la paciencia y la nobleza.
La paciencia como camino hacia Allah
Allah también dice:
«Y se recomiendan mutuamente la paciencia».
La paciencia, as-sabr, es indispensable para recorrer el camino de la fe.
Los sabios explicaron que existe paciencia en distintos ámbitos. Uno de ellos es la paciencia en la obediencia a Allah: perseverar en la oración, en el ayuno, en la adoración y en las buenas obras.
También existe paciencia frente a aquello que Allah ha prohibido. El creyente se aparta del pecado por obediencia a Allah. Tiene paciencia cuando evita la mentira, el engaño, la injusticia, la estafa o aquello que perjudica a las personas.
La paciencia no es debilidad. Al contrario, es una muestra de fuerza espiritual y de sinceridad con Allah.
Las obras que acompañan al ser humano
Muchas personas serán causa de guía para otras. Y eso constituye uno de los mayores regalos que Allah puede conceder a un creyente.
El Profeta Muhammad ﷺ enseñó que algunas personas llegarán el Día del Juicio acompañadas por multitudes que fueron guiadas a través de ellas.
Cada ser humano posee un libro de obras. Los ángeles registran las acciones buenas y las malas. El ángel de la derecha escribe las buenas obras; el de la izquierda registra las malas acciones.
Y llegará un día en el que el verdadero capital del ser humano no será el dinero, ni las propiedades, ni la fama, sino aquello que haya presentado ante Allah.
El Profeta ﷺ enseñó que al difunto le siguen tres cosas: su familia, sus bienes y sus obras. Dos regresan y solo una permanece con él.
Su familia y sus posesiones regresan a este mundo.
Solo las obras acompañan al ser humano ante Allah.
Cuando el tiempo se agota
La vida es breve y pasajera. Nadie sabe cuánto tiempo vivirá: diez años, cincuenta, cien o más. Pero el tiempo termina para todos.
Por eso la sura Al-‘Asr es una llamada a despertar. Nos recuerda que cada instante tiene valor y que el creyente no puede vivir distraído de su propósito.
La salvación no depende únicamente de las palabras, sino de una fe viva que se traduce en obras, sinceridad, paciencia y compromiso con la verdad.
Para meditar antes de que pase otro día
El tiempo es uno de los mayores tesoros que Allah nos ha concedido. Cada día que pasa no vuelve jamás.
La persona inteligente es aquella que aprovecha su vida antes de que llegue el momento en que ya no pueda añadir ni una sola buena obra más a su libro.
Que Allah fortalezca nuestra fe, nos conceda paciencia y nos permita emplear nuestro tiempo en aquello que Le complace.
Video original en YouTube:
https://www.youtube.com/watch?v=m2eNvyncaIY







