El conocimiento como riqueza que permanece
Alabado sea Allah, Señor de los mundos. Alabamos a Allah, que enseñó mediante el cálamo, que enseñó al ser humano lo que no sabía, que elevó en grados a las personas por medio de la fe y del conocimiento, e hizo del conocimiento una luz y de la ignorancia una oscuridad.
Siervos de Allah: entre las mayores inversiones que una persona puede hacer en esta vida están su mente, su fe, su conocimiento y sus hijos. El dinero puede desaparecer y las circunstancias de la vida no permanecen para siempre. Pero el conocimiento que se asienta en la mente, la fe que habita en el corazón y los buenos valores y acciones que arraigan en el alma constituyen una riqueza que acompaña a la persona allí donde vaya.
Por eso Allah no ordenó a su Profeta ﷺ pedir que le fuera aumentada ninguna cosa como le ordenó pedir que aumentara su conocimiento:
«Y di: “Señor mío, aumenta mi conocimiento”».
Corán, 20:114
Cuanto más sabes, más aprendes y más deseas seguir aprendiendo. Y, a medida que aprendes, recuerdas que todavía queda ante ti mucho que desconoces.
Allah dice:
«Allah elevará en grados a quienes de vosotros hayan creído y a quienes hayan recibido el conocimiento».
Corán, 58:11
El conocimiento eleva, fortalece y protege al ser humano frente a la ignorancia, el extravío y el engaño.
El conocimiento empieza en casa
Musulmanes, debemos devolver al conocimiento el lugar que verdaderamente merece dentro de nuestros hogares. Necesitamos que nuestros hijos vean libros en nuestras manos y que nos vean aprender de la misma manera que les pedimos a ellos que aprendan.
No te limites a decirle a tu hijo que lea. Deja que también te vea leyendo.
Porque el verdadero éxito consiste en que tu hijo crezca conociendo a su Señor, conociendo su religión, su dīn, comprendiendo su valor y convirtiéndose en una persona útil para sí mismo, para su familia, para la sociedad y para quienes le rodean.
Siervos de Allah: una de las mayores responsabilidades que Allah ha puesto sobre nuestros hombros son nuestros hijos e hijas. Allah dice:
«¡Oh, creyentes! Protegeos a vosotros mismos y a vuestras familias...».
Corán, 66:6
Nuestros hijos no necesitan solamente que les proporcionemos alimento, ropa y un techo. Necesitan a alguien que les enseñe la fe, el īmān, la oración, la ṣalāh, el Corán, lo lícito y lo ilícito.
También necesitan que alguien les enseñe a discrepar con educación, a respetar a los demás, a ser sinceros y bondadosos y a convertirse en personas útiles para sí mismas y para quienes tienen alrededor.
Educar es mucho más que enseñar a ganarse la vida
Enseñar a tu hijo a ganarse dignamente la vida es extremadamente importante. Pero todavía más importante es enseñarle cómo vivir, para qué vive, quién es su Señor y ante quién regresará finalmente.
Qué hermosa es la escena que encontramos en el Corán cuando Luqmán educa a su hijo y le dice:
«¡Hijito mío! Establece la oración, ordena lo que está bien, prohíbe lo que está mal y sé paciente ante aquello que te suceda».
Corán, 31:17
Yā bunayya: «hijito mío». Una expresión en la que el amor aparece antes que las órdenes; la ternura, la misericordia y el buen trato antes que la orientación; la cercanía antes que la educación.
Y eso es precisamente lo que necesitan hoy nuestros hijos: conocimiento acompañado de amor, educación acompañada de misericordia y orientación acompañada de nuestro propio buen ejemplo.
Invertir en nuestros hijos
Queridos y estimados padres y madres: invertid en vuestros hijos todo cuanto podáis. Invertid en su dīn, en su religión, en su educación, en el aprendizaje de nuevos idiomas, en sus capacidades, en nuevas habilidades y en su cultura.
Abridles las puertas del Corán y de la Sunna del Profeta ﷺ, pero abridles también las puertas del conocimiento en general y del aprendizaje: los centros de estudio, las universidades, las bibliotecas, la investigación y el descubrimiento.
Nuestra comunidad necesita al sabio y al maestro. Necesita al médico y al ingeniero, al investigador y al pensador, al experto y al innovador. Pero en todos ellos necesitamos también honestidad, buenos valores y conciencia de Allah.
No queremos conocimiento sin ética. No queremos religión sin comprensión. Y no queremos éxito sin valores ni principios.
Queremos personas capaces de reunir en sí mismas nūr al-īmān, la luz de la fe; la fuerza del conocimiento y la belleza del buen carácter.
Cada día de estudio construye el futuro
Y vosotros, estudiantes que comenzáis un nuevo curso académico, sabed que cada día que entráis en un aula, cada página que leéis, cada nueva habilidad que aprendéis y cada hora en la que perseveráis en vuestros estudios constituye un nuevo paso en la construcción de vuestro futuro.
Por eso, nunca menospreciéis un pequeño paso.
Los grandes sabios no nacieron siendo sabios. Los médicos no nacieron siendo médicos ni los ingenieros siendo ingenieros. Todos comenzaron con un libro, un maestro, una lección, paciencia y un intento tras otro hasta alcanzar su objetivo.
Recordad siempre la súplica que Allah enseñó:
«Señor mío, aumenta mi conocimiento».
Concédeme un conocimiento que me acerque a Ti, que me beneficie en mi vida en este mundo y mediante el cual pueda beneficiar también a los demás, si Allah quiere.
Lo que permanece después de nosotros
Entre las cosas más hermosas que una persona puede dejar tras su muerte se encuentran un conocimiento del que otros continúen beneficiándose y unos hijos piadosos que sigan haciendo el bien después de ella.
El Mensajero de Allah ﷺ dijo:
«Cuando muere el hijo de Adán, cesan sus obras excepto tres: una caridad continua, un conocimiento del que otros se benefician y un hijo piadoso que ruega por él».
Una ṣadaqa jāriya, un conocimiento beneficioso y un hijo virtuoso que siga suplicando por sus padres. Son obras cuyos frutos pueden continuar incluso después de nuestra muerte.
Aprender no es solamente aprobar
Con motivo del comienzo de este nuevo curso académico queremos dirigirnos especialmente a nuestros hijos e hijas, a nuestros hermanos y hermanas estudiantes.
Pedimos a Allah que os conceda un año lleno de éxito, bendiciones, conocimiento y excelencia.
Preguntad. Leed. Estudiad. Esforzaos y tened paciencia. No tengáis miedo de equivocaros y convertid cada nuevo día en una oportunidad para ser mejores de lo que erais ayer.
Estudiar no consiste solamente en aprobar un examen. Aprender no consiste solamente en conseguir un título. Educarse es prepararse para la vida.
Que Allah bendiga a nuestros estudiantes y les abra las puertas del conocimiento y de la comprensión.
Que el conocimiento nos acerque al bien
Pedimos a Allah que haga beneficioso para nosotros aquello que aprendemos, que aumente nuestro conocimiento y nuestra comprensión y que bendiga a nuestros hijos e hijas.
Señor nuestro, aumenta nuestro conocimiento y guíanos por el camino recto. Señor nuestro, concédenos el bien en esta vida y el bien en la otra, y protégenos del castigo del Fuego.
Oh Allah, ayúdanos a recordarte, a agradecerte y a adorarte de la mejor manera.

Video original en YouTube:
https://www.youtube.com/watch?v=Cxs6eCxQfI8







