“Esta medalla es de todo el pueblo ceutí, no es mía”
El imán del Centro Cultural Islámico de Madrid recibe una de las principales distinciones de su ciudad natal y convierte el reconocimiento personal en un mensaje de convivencia y pertenencia.
Adil Mohamed Hachmi recibió el 2 de septiembre la Medalla de la Autonomía de Ceuta 2026 en el Teatro Auditorio del Revellín. La distinción reconoce su labor vinculada a la integración, la convivencia y el diálogo entre comunidades.
Para Hachmi, sin embargo, recibirla en Ceuta tenía un significado que iba más allá de cualquier reconocimiento institucional.
Ceuta es su ciudad natal. Es el lugar donde creció, estudió y comenzó a construir una manera de entender la convivencia que después ha estado presente en buena parte de su trayectoria personal, religiosa y profesional.
Durante su intervención recordó precisamente ese aprendizaje: el respeto, la tolerancia y la capacidad de convivir con personas de distintas culturas y religiones. Una experiencia especialmente vinculada a una ciudad situada entre África y Europa y marcada históricamente por la convivencia de comunidades diferentes.
Una medalla que vuelve al origen
Adil Mohamed Hachmi nació en Ceuta en 1987 y estudió en el CP Severo Ochoa y posteriormente en el IES Abyla. Su formación continuó años después en ámbitos muy distintos: desde los estudios islámicos en la Universidad Islámica de Medina hasta la formación empresarial y directiva.
Pero hay un elemento que permanece en su discurso independientemente de dónde se encuentre: Ceuta.
En su propia biografía lo explica de una manera sencilla. Cuando, durante sus viajes y encuentros profesionales, le preguntan de dónde es, su respuesta continúa siendo la misma: “Soy de Ceuta”. La describe como una tierra donde África y Europa se miran de frente y donde la convivencia entre mundos distintos forma parte de la vida cotidiana.
Por eso, recibir precisamente de su ciudad una de sus principales distinciones institucionales cerraba de alguna manera un círculo.
Desde 2021, Adil M. Hachmi ejerce como imán y responsable de asuntos religiosos del Centro Cultural Islámico de Madrid, conocido popularmente como la mezquita de la M-30. Allí desarrolla una labor que incluye la dirección religiosa y los sermones, pero también la representación institucional, la orientación comunitaria y la participación en espacios de diálogo social e interreligioso.
Su trabajo público ha estado especialmente ligado a una idea: que la identidad religiosa y cultural no tiene por qué convertirse en una frontera entre ciudadanos.










“Es de todo el pueblo ceutí”
Ese fue también el sentido que quiso dar a la medalla.
Hachmi recibió la distinción “con honor y orgullo, con humildad, pero con tristeza”, según expresó durante el acto, aludiendo también a las dificultades que Ceuta había atravesado durante los meses anteriores.
Y cuando llegó el momento de explicar qué significaba personalmente el reconocimiento, evitó convertirlo en una celebración exclusivamente propia.
La medalla lleva su nombre, pero Adil quiso vincularla con la ciudad que le enseñó a convivir, con las personas que forman parte de ella y con una forma de entender Ceuta por encima de diferencias religiosas o ideológicas.
También hizo una llamada a la unión y a recuperar una convivencia en la que las diferencias no impidan reconocerse como parte de una misma sociedad.
Ese mensaje conecta con una trayectoria en la que Hachmi ha defendido reiteradamente el conocimiento mutuo, el respeto y el encuentro como herramientas frente al prejuicio y la confrontación. En intervenciones anteriores ha insistido en que la convivencia no exige borrar las identidades, sino encontrar un marco compartido desde el que puedan relacionarse.
Ceuta, siempre
La Medalla de la Autonomía de Ceuta 2026 añade un nuevo reconocimiento a la trayectoria de Adil Mohamed Hachmi.
Pero quizá su significado esté precisamente en algo mucho más elemental.
Después de años de formación, viajes, actividad religiosa, proyectos profesionales y encuentros internacionales, el reconocimiento llega desde el mismo lugar desde el que comenzó todo. Ceuta, la ciudad que sigue apareciendo cuando Adil habla de sus raíces, de convivencia y de identidad.
Fuente:
https://elfarodeceuta.es/imam-adil-mohamed-recibir-medalla-autonomia-ceuta-pueblo-ceuti/







