Sheij Adil M. Hachmi nos invita a reflexionar sobre la importancia de purificar nuestras intenciones y reconciliarnos antes de Ramadán. Un mensaje poderoso sobre el perdón y la preparación espiritual para este mes sagrado.
El perdón y la reconciliación con los demás son esenciales para preparar nuestros corazones para recibir la luz de Ramadán.
El perdón es un camino hacia la complacencia de Allah
Alabamos a Allah, el más Misericordioso, el Clemente, el Todopoderoso.
La alabanza abundante, pura y llena de bendiciones. Atestigo que no hay nada ni nadie que merece ser adorado, excepto Allah. Y Muhammad es su siervo y mensajero.
Siervos de Allah, Ramadán se acerca con el permiso de Allah. El mes de la misericordia, la temporada del perdón, la carrera de los que buscan la cercanía de Allah.
La intención del ayuno
Creyentes, se os ha prescrito el ayuno, la abstinencia, como se prescribió a quienes os precedieron, para que alcancéis la taqwa (conciencia, obediencia a Allah). El propósito del ayuno no es solo el hambre ni la sed, sino construir esa conciencia, esa obediencia hacia Allah en nuestros corazones. Lo primero que da valor al ayuno es renovar nuestras intenciones y purificarlas, que sean únicamente para y por Allah.
Sinceridad en las acciones
Allah dice: "No se les ordenó sino adorar a Allah con sinceridad absoluta."
El mensajero de Allah dijo: "Las acciones valen según las intenciones. Cuántos ayunan, pero solo obtienen cansancio. ¿Y cuántos rezan de noche y solo obtienen el desvelo nocturno? Excepto aquel o aquella cuyo corazón está limpio y cuya intención es sincera."
Una acción sin sinceridad es como un cuerpo sin alma. Por ello, renovad, queridos hermanos y hermanas, nuestras intenciones antes de que aparezca la luna del sagrado mes de Ramadán.
El reflejo de la sinceridad en la palabra
Cuando la intención se purifica, lo primero que refleja esa sinceridad es nuestra lengua. La lengua no son simples palabras. Es la prueba de lo que guardamos en nuestro interior. Es el espejo del alma, verdadero o falso. Con una palabra, el ser humano puede elevarse grados ante Allah, y con una palabra puede caer en la desgracia.
La importancia de la reconciliación
Queridos hermanos y hermanas, Allah -Glorificado y Exaltado sea- nos está facilitando una vez más la oportunidad de entrar en este sagrado mes de Ramadán. Uno de los mayores peligros que corrompe los corazones y reduce nuestras recompensas son los pecados de la lengua. Allah dice: "No pronuncies palabra alguna sin que haya junto a él un vigilante preparado." El Profeta ﷺ dijo: "Quien crea en Allah y en el Día del Juicio Final, que diga lo bueno o se calle."
Por ello, hermanos y hermanas, el hambre puede afectar al cuerpo, pero si el corazón se alimenta de rencor y murmuraciones, las bendiciones del ayuno no serán completas. Debemos purificar nuestras lenguas antes de entrar en este sagrado mes, porque Ramadán no entra en un corazón lleno de odio. Desciende sobre un corazón que esté limpio, que ama perdonar como desea ser perdonado.
El perdón como camino hacia la luz
Hablamos también de la reconciliación antes de Ramadán. El perdón es un camino hacia la complacencia de Allah. La reconciliación es una puerta hacia la luz y misericordia de Allah. Ramadán se acerca, y debemos recibirlo con corazones limpios. Un corazón lleno de resentimiento no puede contener la luz del Corán. Un alma cargada de conflictos con su familia, esposo, esposa, hermanos, hermanas, hijos, padres, vecinos o amigos, hace tropezar en el camino del perdón.
Allah dice: "La reconciliación es mejor." Una frase breve, pero clave para una paz duradera. Y dice que perdonen y disculpen. ¿Acaso no deseáis que Allah os perdone? Y Allah es perdonador, misericordioso.
El impacto del rencor
¿No queremos que Allah -glorificado y exaltado sea- nos perdone? Claro que sí. Entonces empecemos perdonando nosotros a la gente que nos ha hecho algún tipo de mal, daño, error o falta.
Reflexión final: La oportunidad del perdón
El Profeta ﷺ dijo: "Las puertas del paraíso se abren los lunes y los jueves, y se perdona a todo siervo que no asocie a nada ni nadie con Allah, excepto dos personas que estén enemistadas." Y se dice, "Esperad a que estos dos se reconcilien."
Reflexionemos: un pequeño conflicto puede retrasar un gran perdón, pero una palabra de reconciliación puede abrir una puerta en el cielo. El rencor es un peso en el pecho. El perdón es un respiro nuevo para el alma. Quien perdona descansa, quien disculpa se eleva.
La llamada al perdón
No dejemos que este sagrado mes de Ramadán, esta gran oportunidad, llegue mientras exista una ruptura entre tú y alguien. Ten humildad, llámale, sé pionero, contáctale y dile perdón. Y empieza con el saludo para que Allah nos perdone.
Finalizando la oración
Que Allah nos acepte todas las buenas obras que realizamos. Que Allah nos facilite llegar al sagrado mes de Ramadán y nos ayude con las buenas obras.
Hermanos y hermanas, perdonemos, reconciliémonos.







